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El cronista mexicano fray Agustin Davila Padilla, O.
A requerimiento de los monjes jeronimos, fray Pedro de Cordoba, a nombre de toda su comunidad dominica, de la cual el era el Vicario, les informa:
En aquella ocasion se encontraba fray Pedro de Cordoba en Tierra Firme y le envia una carta a fray Anton de Montesinos con fecha de septiembre de 1517, en la cual le manifiesta los temores que el abriga sobre un posible alzamiento de los indios ante los injustos tratos y los atropellos a que son sometidos por los espanoles (Rubio, 1980, p.
Fray Pedro de Cordoba, penitente, reformador, hombre de oracion, de observancia regular, elocuente predicador y religioso de autentico espiritu misionero, murio en olor de santidad en la ciudad de Santo Domingo, rodeado de sus queridos hermanos de habito el 4 de mayo de 1521.
En el entierro de fray Pedro de Cordoba, como predicador funebre fray Anton de Montesino, escogio para su predicacion el salmo 133 (132): "Que bueno y agradable, cuando viven juntos los hermanos" (Luisa Campos, O.
El segundo fraile de la primera comunidad dominica en las Antillas, pero el de especial importancia en este Congreso Internacional en celebracion de su fama de buen predicador, reconocida en particular por el sermon predicado en Santo Domingo a finales del ano 1511, lo fue fray Anton de Montesinos, hijo del Convento de San Esteban en Salamanca, en el cual se llevo a cabo la ceremonia de su primera profesion religiosa el 1 de julio de 1502.
Fray Nicolas de Ovando habia sido nombrado por la Corona en 1501 para que se encargara de lo que seria un gobierno colonial en las Antillas.
El 21 de diciembre de 1511, cuarto domingo de Adviento, por orden de su superior mayor, fray Pedro de Cordoba, y aprobado por toda la comunidad de hermanos, fray Anton de Montesinos, quien tenia fama de "buen predicador", con su habito blanco y negro subio al pulpito de la iglesia conventual de Santo Domingo y comenzo su energica y profetica predicacion:
Sobre la respuesta de fray Pedro de Cordoba, se nos senala en las siguientes palabras consignadas por fray Bartolome de las Casas:
La energica denuncia de fray Anton de Montesinos y su comunidad religiosa no solo tuvo un profundo impacto en la sociedad colonial que comenzaba a establecerse en las Antillas, sino que tambien llego con vibrante voz de protesta a Espana.